jueves, 15 de noviembre de 2007

¿Qué es el temperamento y cómo se presenta en los niños?


Como todos sabemos los niños tienen un conjunto de características, capacidades y habilidades que lo hacen ser de tal forma y no otra, las que están dadas por su biología y por el entorno, como todo ser humano.
Una de estas características es el temperamento que esta definido como la disposición característica de un individuo o estilo propio para enfrentar y reaccionar ante otras personas o situaciones. Este es considerado como la base biológica del carácter.
El temperamento fundamentalmente esta dado por la herencia y se potencia con la acción diaria que un individuo desarrolla en su entorno, este debe ajustarse o adecuarse para así permitir la convivencia con su entorno.


En psicología, el temperamento es la naturaleza general de la personalidad de un individuo, basada en las características del tipo de sistema nervioso.
Con respecto a ¿cómo se presenta en los niños?, se puede decir que se distinguen tres patrones de temperamento en ellos que corresponden a los niños dóciles, difíciles e indecisos que a continuación pasare a definir:

*Niños dóciles: Son aquellos niños que por lo general tienen un temperamento feliz, con estados de ánimo de intensidad leve a moderada, se caracterizan por ser positivos, aceptar las frustraciones con poca perturbación y por responder bien a la novedad y a los cambios que se producen en su entorno, tienden a simpatizar incluso con extraños. Por ejemplo aceptan con facilidad nuevos alimentos, tienen un horario regular para comer y dormir.

*Niños difíciles: Se caracterizan por su temperamento irritable, por sus estados de ánimo intensos y con frecuencia negativos, es decir así como lloran exageradamente lo hacen con la misma intensidad cuando ríen, son niños inquietos y se distraen con frecuencia, reacciones con pataletas ante la frustración. Estos bebés son usualmente de sueño ligero, y requieren demasiada atención de sus padres.

*Niños indecisos: El temperamento de estos niños es suave, tienen reacciones ligeramente intensas tanto positivas como negativas, desarrollan gradualmente el agrado por los nuevos estímulos tras exposiciones repetidas y carentes de presión, es decir dudan respecto a la aceptación de las nuevas experiencias, toman la vida con precaución.

Para concluir cabe señalar que es necesario que los padres tengan en cuenta que temperamento tienen sus hijos para que esto les facilite el cuidado de ellos, para saber como reaccionar ante las conductas que ellos tienen en su diario vivir.
Principalmente deben tener en cuenta que cada niño tiene su propio temperamento, por ende no pueden pretender que si tienen mas de un hijo todos ellos respondan de la misma forma ante los estímulos que se presenten en su entorno, ya que no necesariamente sus temperamentos serán iguales, aunque esto no significa que algunas de sus actitudes o comportamientos se parezcan a sus demás hermanos.


Es importante que los padres tengan expectativas realistas en cuanto a sus hijos, lo que implica tener en cuenta el temperamento del niño en cuestión.

Bibliografía:
Desarrollo humano (Octava edición) Diane E. Papalia

Links: www.guiainfantil.com/educacion/comportamiento/indice.htm

www.schwablearning.org/espanol/articulos.aspx?r=15



Por Constanza Fierro.